Prólogo Las palabras previas a los discursos sobre Violencia Obstétrica

Serena Brigidi

Departament Ciències Socials i Benestar.

Facultat de Ciències de la Salut i Benestar. Universitat de Vic.

 

Mientras que la SEGO niega -bajo el nombre de la evidencia y la ciencia- la existencia de prácticas violentas en el proceso de embarazo, parto y crianza, un grupo de mujeres ha reunido sus pensamientos, reflexiones y relatos en un libro sobre Violencia Obstétrica. Ellas narran los miedos, las agresiones, los abusos, los terrores, los riesgos, las contaminaciones y las desigualdades. Relatan, también, la posibilidad de transformación, del valor del asociacionismo y de la educación. Estos escritos son una evidencia de estas presencias en el mundo como agentes de cambios. Así que, frente a un comunicado estéril, poco contextualizado, tenemos una labor que recuerda a las/los investigadoras/es que su principal trabajo consiste en el cuestionamiento crítico para poder trasformar una situación, mejorar y denunciar las violencias que vivimos en las sociedades. Antes de destacar las publicaciones con impacto, los sexenios y las líneas de investigación, la aportación más valiosa que podemos garantizar a la Ciencia consiste en la capacidad de escuchar a estas otras voces y formar un múltiple-conocimiento, eso sí, con impacto; un dialogo feminista que garantiza trasformación e integra tanto situaciones subjetivas como subalternas. Recordar que la Universidad no está aislada como contexto ajeno a la violencia debido a que la recibimos, la padecemos, la encarnamos y la enseñamos. Es decir, generamos violencias a diversos niveles y estructuras. Así que estas voces que relatan -desde distintos campos de saberes y proximidades- las violencias que padecen nuestros cuerpos, nos recuerdan cómo es importante parar para observar, para interrogar e interrogarnos, para escucharnos y escuchar a las personas que cada día experimentan formas de violencias. También nos permiten observar las resistencias que ejercen dichas mujeres y que éstas agencias son las que nos proporcionan posibilidades para engendrar trasformaciones.

Ahora bien, el valor de este libro consiste, en primer lugar y en perfecta conciencia feminista, en que las autoras se expresan en sus lenguas maternas sin censuras editoriales -catalán y español-. Destacamos el hecho de que no hay un único estilo en los escritos, ellas recurren tanto a elementos más vivenciales y biográficos que aportan experiencias laborales o maternales, como a estructuras más definidas y ordenadas por las pautas académicas de citaciones y referencias bibliográficas. El presente libro consiste en un espacio abierto de intervenciones, reflexiones y preocupaciones por el estado de la salud de las mujeres a nivel local y global, sobre todo, por su salud y derechos sexuales-reproductivos. La finalidad de este texto es dejar un testimonio de distintas mujeres y un hombre, de profesiones distintas -psicoterapeutas, abogadas, fisioterapeutas, ingenieras, estudiantes, matronas y madres- que se han encontrado para narrarnos sus realidades, para argumentar sus inquietudes y dejar una palabra escrita, humilde, sincera, “desde dentro” estas vivencias que, tan a menudo, el mundo científico trivializa, cuantifica en datos áridos, olvidándose de las presencias de quién lo vive y allí construye su sabiduría, conciencia y lucha. Efectivamente, a lo largo del texto se hace incidencia en el reconocimiento de la violencia a nivel corporal y emotivo, en las estrategias para enfrentarse a ellas, a la necesidad de tener una educación comunitaria en género, que incluya y profundice el proceso de salud, enfermedad y atención de las mujeres y sus hijas/os. Miramos brevemente cada capítulo. Alejandra Oliden en Violencia Obstétrica: una epidemia global nos introduce al tema de la violencia ejercida en los partos analizando las elevadas tasas de medicalización, intervencionismo y maltrato en la atención al embarazo y parto. En el capítulo Altres formes de violència entorn l’embaràs, part i lactància Carmen Catalán visibiliza las condiciones de trabajo, la exposición a contaminantes químicos, biológicos y físicos, y los riesgos psico-sociales para la salud de las mujeres, con una atención especial a las gestantes para hacer hincapié en las actividades de prevención y propuestas. En la misma línea, en el capítulo de Laura Tey Estragués, Aquest tiquet no conté bisfenol a, però ningú li ho prohibeix, se observan los intereses de los otros frente a la salud de las mujeres y de las futuras generaciones y acaba también con la propuesta de consultar la página web de TEDX para familiarizarnos con los destructores endocrinos. Sucesivamente, tenemos dos aportaciones vivenciales. La primera de Míriam Nicodemus Escribano que escribe desde un conocimiento situado Violència obstètrica contra els cossos de les dones, des d’una mirada autoetnográfica. Ella empieza el capitulo declarando: “Jo he patit violència obstetrica (…)” y relata su aborto, embarazos, revisiones y partos, pero también sus capacidades de agencias desde el reconocimiento y la aceptación del cuerpo. La segunda, intitulada Archivo de la etiqueta: violencia etno-obstétrica antigitana de Silvia Agüero Fernández analiza conceptos como esterilizaciones, hipersexualización y exotismo de las mujeres Gitanas y cómo estos procesos han producido y aumentado la violencia obstétrica en dicho colectivo.

Isabel Barios Ibars y David Ferragut observan el parto a través del cine, especificadamente en tres géneros: la comedia familiar, el terror y el documental para observar el imaginario colectivo sobre el parto.

En Educación Popular y Violencia Obstétrica: Un encuentro en la Perspectiva de Género, Pía Rodríguez-Garrido trabaja para que las mujeres gestantes se transformen en agentes activos de cambio social. Ella, recuperando la tradición de la educación popular Centro y Sur Americana se plantea la importancia de la participación colectiva y comprometida, así como la articulación de activistas y movimientos sociales para erradicar la Violencia Obstétrica. En la misma línea activista, el capitulo de la abogada Marta Busquets Gallego Una aproximación desde la experiencia asociativa

en DONA LLUM observa las estructuras y procesos de la Violencia Obstétrica a partir de su comparativa con las estructuras y procesos de la violencia de género, desde una perspectiva experiencial asociativa con Dona Llum.

A niveles más específicos, las siguientes aportaciones tienen que ver con el trauma y proceden de los ámbitos de la psicología perinatal, el acompañamiento al duelo y la fisioterapia del suelo pélvico. Las secuelas emotivas en el parto han sido analizadas por Iliana París García, en el capítulo Las Heridas Invisibilizadas de la Violencia Obstétrica: El Trastorno de Estrés Post-traumático como consecuencia del Parto. En él, la psicóloga perinatal subraya como la posibilidad de que muchas mujeres puedan desarrollar un Trastorno de Estrés Post-traumático, como consecuencia de un parto violento, requiere una intervención urgente. Otro tema fundamental es la muerte gestacional y como esta se relaciona con la Violencia Obstétrica. M.Àngels Claramunt observa en su escrito cómo la formación de profesionales de la salud en el acompañamiento al duelo, así como el implemento de la guía de atención a la muerte gestacional-perinatal, solucionaría esta situación de violencia padecida por las madres y sus familias. Finalmente el tema del suelo pélvico y sus traumas se trabaja con Ascensión Gómez. En este capítulo se hace referencia a diversas prácticas que se realizan de forma rutinaria en los partos y a cómo afectan y pueden generar lesiones perineales en las mujeres.

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